Libros refugiados (y II)

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FICCIÓN

(Para leer y pensar)

  • Camino de mi casa, Ana Tortosa, Thule ediciones, 2011
Camino de mi casa narra en un estremecedor tiempo verbal pasado todas aquellas cosas que una niña encontraba camino de casa: el banco donde se sentaban los abuelos, el buzón, el parque infantil, la escuela, un árbol, la fuente… Nada de todo aquello permanece en pie, ni siquiera su casa. Todo ha quedado reducido a escombros.
De una forma lírica y desgarradora, el texto nos habla de la situación de desamparo en que nos deja una guerra y la tristeza que embarga a los refugiados.
  • El color de la arena, Elena O’Callaghan, Edelvives, 2005
A Abdulá le gusta que le cuenten historias, leer y jugar. Pero lo que más le gusta es hacer dibujos en la arena. Desde su mirada inocente, este niño narra el drama de su pueblo, sin apenas darse cuenta de ello. Es la tragedia de todos aquellos que se ven forzados a vivir en campos de refugiados.
  • Las alas del sol, Jordi Sierra i Fabra, SM, 1994
En esta novela se narra la vida de una familia vietnamita en un campo de refugiados de Hong Kong. Yu es el hijo mayor y ve las cosas desde un punto de vista inocente y optimista. Su padre, Hu Dong, se enfrentó al jefe comunista local en su pueblo. Éste intentó abusar de su esposa y Hu Dong lo mató. Huyeron hacia Hong Kong y pidieron asilo político. Todos tienen la esperanza de poder salir de allí, para emigrar a Australia y comenzar una nueva vida. Yu relata sus experiencias en la escuela, con los amigos que ha conocido allí. Asimismo, cuenta su visión sobre los distintos aspectos de la vida, como la violencia, la amistad, los animales, la libertad, el sexo… Tras tres años allí, toda la familia espera el gran día, pero no saben cuándo llegará. Lo importante es que están juntos y se quieren.
  • Ciudad de barro, Deborah Ellis, Edelvives, 2010
Shauzia vive en un campo de refugiados en Pakistán. Está obsesionada con ver el mar y llegar a Francia para encontrarse allí con su amiga Parvana —protagonista de El pan de la guerra, Alandar 8, y El viaje de Parvana, Alandar 48— y poder librarse al fin de tanta miseria. Peshawar, la ciudad más cercana, será su primera escala en un viaje tan largo y, por momentos, imposible, que emprende con la compañía de su perro Jasper.
  • Palabras de caramelo, Gonzalo Moure, Anaya, 2002
Kori es un niño sordo, vive en un campo de refugiados saharauis, le gustan los camellos e ir a la escuela para aprender a leer y escribir. El día que su maestra entiende que puede enseñarle a escribir, algo muy especial sucede en su vida: es capaz de plasmar en el papel sus emociones, especialmente aquellas que surgen de su relación con su amigo Caramelo, un pequeño camello color canela.
  • Diario de un campo de barro, Ricardo Gómez, Edelvives, 2002
Nushi,una adolescente que ha pasado un año con una familia española, regresa a su país, la ex Yugoslavia, donde le esperan sus padres y uno de sus hermanos, en un campo de refugiados llamado Amanecer-4. Nushi hace un diario con las cartas que escribe a su familia española. En él, describe la vida cotidiana y el ambiente que se respira en aquel lugar. Habla de sus miedos y esperanzas, de la huella que ha dejado la guerra en quienes la rodean, y va descubriendo poco a poco la historia de los suyos. En los meses que pasa en el campo de refugiados, Nushi va creciendo, evolucionando, madurando en su visión del conflicto y en su actitud. Al final será ella quien decida y convenza a sus padres de que deben volver a Silovi, su pueblo, como tantos otros refugiados, para reconstruir sus casas, sus ciudades, sus vidas; para empezar de nuevo.
  • Los gigantes de la luna, Gonzalo Moure, Edelvives, 2003. 
Pablo disfruta e una vida bastante cómoda, pero está un poco encerrado en sí mismo. Por eso su padre le llama “El caracol mutante”. Naísma, una niña saharaui procedente de un campamento de refugiados, le contará el secreto de los gigantes de la luna, que no consistirá como él creía, en un barco repleto de plata, sino en otra cosa.
  • El cazador de estrellas, Ricardo Gómez, Edelvives, 2003.
Bachir vive en un campamento de refugiados saharauis. Una dolencia pulmonar le obliga a permanecer inválido en su tienda, desde donde escucha atentamente los sonidos que llegan hasta él. A través del oído trata de imaginar lo que sucede a su alrededor. Una noche conoce a Jamida, un sorprendente anciano, mezcla de sabio y de guerrero, con quien…
  • ¡Y el pájaro voló!: Cuentos palestinos de la tradición oral, Montserrat Rabadán, Miraguano, 2010.
Montserrat Rabadán, experta arabista y especialista en literatura popular palestina, nos ofrece en este libro una treintena de cuentos procedentes de la tradición oral, registrados directamente por ella en diversos campos de refugiados donde, en la actualidad, aún malviven cientos de miles de palestinos que se vieron obligados a abandonar precipitadamente sus casas, sus tierras y todas sus pertenencias en el ya lejano verano de 1948, cuando el ejército israelí, haciendo uso de la violencia más brutal, los empujó a un exilio sin retorno. Los cuentos de esta antología, que no habían sido antes traducidos al español y que provienen todos de la viva voz del pueblo, son de una belleza y una riqueza absolutamente singulares y nos permiten acercarnos a los ecos de una tradición oral, la palestina, que es encrucijada entre Oriente y Occidente, entre islam y cristianismo, entre pueblos aledaños y condiciones sugerentemente plurales.
  • Amaneceres en Jenin, Susan Abulhawa, La esfera de los libros, 2010.
“En una época lejana, antes de que la historia avanzara penosamente sobre las colinas y destrozara el presente y el futuro, antes de que el viento agarrara la tierra por una esquina y la despojara de su nombre y de su carácter, antes de que Amal naciera, una pequeña aldea del este de Haifa vivía en paz de los higos, las olivas y el sol, con las fronteras abiertas.”
Así comienza Amaneceres en Jenin, la historia de Amal, de la aldea que sus padres perdieron para siempre con la ocupación israelí; del hermano que les robaron; del campo de refugiados de Jenin en el que ella se crió y donde, al amanecer, su padre le leía poemas en los que parecía dibujarse un futuro esperanzador que nunca llegó, que no ha llegado todavía.
Esta es la historia de Amal, pero también la historia de su familia y de su pueblo a lo largo de sesenta largos años de conflicto palestino-israelí, de las cicatrices y el terror que provoca la guerra, de la poderosa fuerza de la maternidad, de la inagotable fe, la grandeza del perdón y la fiera fortaleza que concede el amor.
  • Johny Perro Malo, Emmanuel Dongala,   El cobre, 2003
En el Congo actual, Johnny, de dieciséis años, vestido con su pantalón de camuflaje y su camiseta incrustada con pedazos de cristal, armado hasta los dientes y poseído por el perro malo en el quequiere convertirse, roba, viola, desvalija y derriba todo lo que se pone en su camino. La joven Laokolé, llevando a su madre con las piernas amputadas en un bamboleante carretón, intentandoinventarse el radiante porvenir que su brillante escolaridad le prometía, se esfuerza por huir de su ciudad, entregada a las milicias de niños soldados. Bajo las ventanas de las embajadas, de las ONG, del Alto Comisariado para los Refugiados, y ante los ojos de las televisiones occidentales, unos adolescentes alimentados con imágenes hollywoodienses e información disfrazada, juegan a la guerra y se matan entre sí por un receptor de radio, un cesto de fruta o un comentario sin importancia.En esta novela, Emmanuel Dongala muestra con fuerza cómo, en un África asolada por absurdas guerras, un pueblo intenta, a pesar de todo, sobrevivir y salvaguardar su parte de humanidad.
  • En el infierno anida la ternura, Aher Arop Bol, Destino, 2011.
La aventura de un niño perdido a los tres años en la tragedia de guerra y desolación de su país, Sudán, que descubre la belleza, la ternura y la esperanza en medio del horror.
Este es el relato de una odisea, la de Aher Arop Bol, un niño sudanés que huye de un campo de refugiados y, tras atravesar ocho países y recorrer 6.400 kilómetros a menudo a pie, llega a Pretoria. En la capital sudafricana vende chucherías junto a la estación central para costearse los estudios de Derecho, empeñado en hacer realidad el sueño de su vida: convertirse en abogado. Aher cuenta, con una sencillez que conmueve, las vivencias más inhumanas –«siempre habrá gente que necesita odiar a alguien», constata–, en un libro que es, sobre todo, un canto al esfuerzo y la esperanza.
  • El chico que encontró la felicidad, Edward van der Vendel, Ediciones SM, 2011.
Hamayun solo tiene once años cuando su familia, acosada por la tiranía y el fanatismo de los talibanes, se ve obligada a huir de Afganistán. Atrás quedan su mejor amigo, sus dos abuelas y un hermano demasiado pequeño para afrontar el peligroso e incierto viaje hacia Europa en manos de un oscuro grupo de traficantes de personas. Este es el drama de una infancia partida en dos, una historia real de supervivencia y lucha por la dignidad humana. Una mirada descarnada y enternecedora a la realidad de los refugiados en Europa, el choque cultural y la desorientación en un entorno extraño. Un relato en clave cinematográfica cuyo final no depende del protagonista ni de su familia. Esta novela es un homenaje al valor de la amistad, el amor, la familia y la libertad.
  • Ru, Kim Thuy, Alfaguara, 2010.
Ru significa en vietnamita cancion de cuna; en frances, pequeño arroyo y, en sentido figurado, flujo, de lágrimas, de sangre, de dinero. Asi, esta novela fluye episodio a episodio, cada uno de los cuales parece concebido para ser leido antes de dormir y, al mismo tiempo, alimenta las ansias de pasar al siguiente. Una mujer viaja a través del desorden de sus recuerdos: la infancia feliz en Saigón, la llegada del comunismo, la huida en un bote a través del golfo de Siam, las penurias en el campo de refugiados en Malasia y los primeros temblores en el frío de Quebec. Un recorrido que oscila entre la guerra y la paz, el vacío y la plenitud, la perplejidad y la belleza. El Vietnam de ayer y de hoy narrado con la maestría de los grandes escritores. Una novela que posee el hipnótico encanto de Las mil y una noches. Thuy cautiva al lector llevándolo de la tragedia al humor, de Saigón a Canadá. Una mirada nueva sobre Asia y Occidente con imágenes y escenas que quedan grabadas a fuego en la memoria.
  • Luciérnagas, Ana María Matute, Destino 2011
Con una voz íntima que modula sobresaltos y nebulosas, Ana María Matute nos enfrenta a las experiencias de un grupo de jóvenes, casi niños, a quienes la guerra civil ha despojado de cualquier resto de su anterior universo infantil. El escenario escogido es una Barcelona de soldados y mujeres mal pintadas, de refugiados y mendigos, de gentes ocultas que intentan sobrevivir día a día en medio de los escombros, la luz blanquecina de los reflectores, los bombardeos y la amenazada espera. Pero más allá de un tiempo y un espacio concretos, el propósito de la escritora es presentar a unos muchachos que conviven con el temor y la muerte y ahondar en las emociones de una joven que, desde la carencia y la provisionalidad, hallará en el amor el verdadero significado de la paz.
  • Saltar el muro, Maximilien Le Roy, 001 Ediciones, 2011
Coincidiendo con su primer viaje a Palestina, en 2008, Maximilen Le Roy conoció a Mahmoud Abu Srour en los talleres de dibujo que organiza el centro cultural del campamento de refugiados de Aida. Se hicieron amigos y, una año después, el autor volvió a Palestina. De este encuentro nació, Saltar el Muro, un relato en imágenes sobre la vida del joven palestino.
  • Calle de la estación, 120, Leo Malet y Jacques Tardi, Norma editorial, 2009. Cómic
Néstor Burma, investigador privado. Incluso en un campo de refugiados, nunca pierde su olfato para resolver toda clase de casos. Esta vez, un misterioso hombre sin memoria le gritará en su lecho de muerte una dirección. Una dirección que su colaborador le repetirá justo antes de morir acribillado.
  • Saboreando el cielo, Ibstisam Barakat, Bambu Editorial, 2009.
Poderosas y demoledoras memorias que reflejan la infancia de la autora en un mundo hecho añicos por la guerra: la huida de su casa y la separación de su familia cuando estalla la Guerra de los Seis Días; la dura vida de los refugiados palestinos; la inesperada alegría al conocer el alfabeto árabe… La lengua será su refugio.
  • Hotel Problemski, Dimitri Verhulst, Lengua de trapo 2008.
Bipul Masli, fotógrafo procedente de un país tercermundista, se encuentra recluido en un centro de acogida de refugiados en Bélgica. Con brillante mordacidad va relatando la vida cotidiana de este centro en el que personas de los países más conflictivos del mundo conviven forzosamente a la espera de un visado que nunca llega, que les abra las puertas de un mundo hipotéticamente mejor.
  • Adiós, Shanghai, Angel Wagenstein, Libros del asteroide, 2008
Una inolvidable novela de unos refugiados –hoy olvidados– que huyeron de la Alemania nazi y descubrieron el glamour y el exceso de Shanghai. Elisabeth y Theodore Weissberg, músicos famosos; Hilde, una joven extra de cine; y Vladek, un aventurero centroeuropeo fugitivo de la policía, huyen de la Alemania nazi hacia Shanghai en los albores de la segunda guerra mundial. Un imán para la ambición y el vicio, Shanghai es una ciudad de extremos: de riquezas rutilantes y pobreza extrema, sufrimiento y placer. Para los refugiados significa exilio y seguridad. Allí entran en el mundo de los refugiados judíos, muchos de ellos artistas e intelectuales, que sobreviven como pueden, la mayor parte de las veces malviviendo, sin renunciar por ello a la cultura, el humor y hasta la elegancia de sus anteriores vidas. Un maestro de la narración, Wagenstein crea una emocionante novela sobre la vida y la muerte, el amor y la valentía, con la segunda guerra mundial como telón de fondo.
  • El sindicato de policía yiddish, Michael Chabon, Debolsillo, 2009.
Durante más de sesenta años, los judíos refugiados y sus descendientes han vivido tranquilamente en el distrito federal de Sitka, al sur de Alaska. Sin embargo, el sueño de «un hogar para los judíos» parece llegar a su final y, una vez más, la Historia los arrastra a un destino incierto. En este contexto, el asesinato de un carismático miembro de la comunidad judía servirá para poner de manifiesto las poderosas fuerzas ocultas que manejan los habitantes de Sitka, así como la capacidad analítica del fabuloso detective Meyer Landsman.
  • Intramuros, Luis Arturo Ramos, Universidad Veracruzana, 2009.
Intramuros es una novela construida a partir de la llegada al puerto de Veracruz en 1939 de un grupo de refugiados al termino de la guerra civil española. Con este asunto, el autor recupera más de sesenta años de historias anónimas significadas por la imposibilidad del arraigo y el deterioro de las convicciones y voluntades políticas. Intramuros no es la historia idealizada del exilio, sino el recuento sin concesiones del empecinado batallar de un grupo de refugiados económicos y políticos por liberarse del pasado o por integrarse al presente. En este marco, discurren un inmigrado que arriba para “hacer América” a principios del siglo XX.
  • Qué es el qué, Dave Eggers, Debolsillo, 2010.
Separado de su familia cuando las milicias árabes destruyen su pueblo, Valentino Achak Deng se convierte en uno de los Niños Perdidos, huérfanos acosados por el hambre, la sed y los leones, que se dirigen a los campos de refugiados de Etiopía y Kenia. Su larga travesía, que termina en Estados Unidos, está basada en hechos reales. Qué es el qué es una novela conmovedora y sorprendente sobre los conflictos de Sudán, la experiencia de un refugiado en Norteamérica y los sueños de muchos africanos. Toda una joya.
  • La cueva del sol, Elias Khoury, Alfaguara, 2009
Una novela exigente, ambiciosa y desgarradora, que muestra la complejidad del conflicto árabe.Tras La Cueva del Sol de Elias Khoury, los lectores no pueden seguir pretendiendo que Palestina es meramente un estado fugitivo, un conveniente mito árabe, una memoria traumática tribal o el problema de otro. Esta sobresaliente novela es una habilidosa reinterpretación de Las mil y una noches, con un doctor que se encuentra en un campo de refugiados palestinos jugando el papel de Scherezade.
  • Habibi, Craig Thompson, Astiberri, 2011
A través de un paisaje de desiertos, harenes y un revoltijo de modernos desechos industriales, Habibi cuenta la historia de Dodola y Zam, una pareja de esclavos refugiados unidos por la casualidad, las circunstancias y el amor que surge entre ellos. A la vez contemporánea e intemporal, Habibi nos ofrece una historia de amor conmovedora: una parábola sobre nuestra relación con la naturaleza, la división cultural entre el primer y el tercer mundo, la herencia compartida entre cristianismo e islamismo y la magia de contar historias.
  • Ricos y famosos en Nambula, Helen Fielding, Debolsillo, 2003.
Ricos y famosos en Nambula, primera novela de Helen Fielding, contiene ya muchos de los elementos que más tarde seducirían a los lectores de El diario de Bridget Jones.. Rosie, harta de su vida frívola en Londres y de su atractivo, egocéntrico y en ocasiones despiadado novio, decide abandonarlo todoy viajar a Nambula -un imaginario país africano-, donde organizará un campo de refugiados. Al cabo de un tiempo empiezan a correr rumores de que en las provincias colindantes está a punto de desatarse una plaga de langostas sin precedentes. Rosie decide regresar a Londres para convencer a los «ricos y famosos» de que deben participar en un programa de televisión realizado en el campo de refugiados, destinado a recaudar fondos para la población de Nambula… ()Ricos y famosos en Nambula además de una novela inteligente y muy divertida, un retrato sarcástico e irreverente de las relaciones entre Occidente y el Tercer Mundo, una seria burla de la cómoda solidaridad con que los miembros de la beautiful people limpian su mala conciencia…
  • Zona de tránsito, Julia Franck, Tusquets, 2007.
Antes de la caída del Muro, en los precarios edificios del lager de Marienfelde, en Berlín occidental, donde se alojan los refugiados llegados de países del otro lado del Telón de Acero, se cruzan los destinos de numerosas personas que aspiran a integrarse en la sociedad que les ha acogido. Entre ellas, se encuentra la atractiva Nelly Senff, una joven viuda que abandona la República Democrática Alemana junto con sus dos hijos; Krystyna Jablonovska, violonchelista polaca que ha huido de su país para procurarle a su hermano, enfermo de cáncer, un tratamiento mejor, y el joven Hans Pischke, actor y antiguo presidiario. Un cuarto personaje, John Bird, miembro del servicio secreto estadounidense, que, junto con agentes de numerosos países, toma declaración a los refugiados, está más interesado en el pasado de éstos (para averiguar si alguno trabajó –o sigue trabajando– para la Stasi) que en el incierto futuro que les espera.
  • Verde agua, Marisa Madieri, Minúscula, 2000
Este relato-diario ha sido definido por la crítica italiana como un pequeño clásico contemporáneo. El hilo conductor de la narración es el éxodo de los italianos de Fiume, ciudad que en 1947 pasó a Croacia, dentro de la antigua Yugoslavia. Marisa Madieri vuelve a encontrar en la memoria los episodios trágicos y cómicos que marcaron su infancia, las personas con las que creció —como la inolvidable abuela Quarantotto— y el ambiente del Silos de Trieste, «un paisaje vagamente dantesco, un nocturno y humeante purgatorio», en el que vivió junto con otros refugiados hasta hacerse adulta. A medida que el relato avanza, la escritura, precisa y sutil, revela una tensión entre la reapropiación del pasado y la incertidumbre frente al futuro, que desemboca en una actitud valiente y generosa ante la vida.
  • Rosas negras en Kosovo, Jesús Cortes, Algar, 2002
La guerra ha estallado en Kosovo. Las bombas de la OTAN castigan el régimen serbio y, amenazada de muerte, la población albanokosovar se ve obligada a huir en masa hacia los países vecinos. Miles de exiliados cruzarán sus vidas en las caravanas de la muerte. Deportados como Vuk Bukoshi y Biljama Muthari, un ex combatiente de la guerra de Bosnia y una hija de granjeros, tendrán que enfrentarse al éxodo con el desengaño y la esperanza como únicas armas.
Rosas negras en Kosovo es una historia impactante que nos sitúa de lleno en el corazón mismo de la tragedia de los refugiados, un drama inherente a la barbarie en que se han convertido las guerras modernas.
  • Canción triste de Palestina, Dionisio Giménez, La tempestad, 2003
Canción triste de Palestina contiene seis relatos literarios sobre la destrucción de la sociedad palestina: Comiendo pistachos, donde se dibuja el conformismo de los europeos frente al conflicto. Canción triste de palestina, retrato de las últimas horas de un militante palestino antes de inmolarse en un atentado suicida en Jerusalén. Sí pero…, en el que el autor evoca la objeción de conciencia de un oficial del ejército israelí frente a sus superiores. El último de los Hunie, la historia de una familia árabe sanadora de ojos. El jardinero de Jenín, en el que Dionisio Giménez recuerda los palestinos que fueron asesinados en ese campo de refugiados por el ejército hebreo durante la operación Muro Defensivo. Sharon en el infierno, o el problema de ubicuidad con el que se enfrenta el alma de Ariel Sharon en el más allá. El libro recoge también tres poemas de Palestina.
  • Ángeles de arena, José Luis Navarro, Lóguez ediciones, 2005
El inesperado ataque de la aviación marroquí a un imaginado poblado saharaui, levantado dentro de la franja fronteriza liberada por el Frente Polisario, provoca, entre otros desastres, el derrumbe de la escuela para niños discapacitados. Obligados a evacuarla, seis de ellos, acompañados por su joven maestra y por un ocurrente soldado saharaui, huyen en un viejo Santana hacia los campos de refugiados de Tinduf. Pero una tormenta de arena borra las huellas del convoy que les precede, perdiéndose en la Hamada, el peor y más maldecido lugar del desierto. Aventura incierta para estos hijos del infortunio, en la que el amor y la renuncia prevalecen sobre la tragedia.
  • Un espejo florece en primavera, Selina Sen, Siruela, 2008.
1984 marca el fin de una época en Nueva Delhi, cuando la ciudad se sumerge en el hervor de los conflictos interculturales durante los disturbios antisikh que siguieron al asesinato de Indira Gandhi. Este contexto es el telón de fondo de una historia sobre los cambios que devienen en toda existencia, en una narrativa que se centra en las diferencias entre dos culturas de refugiados muy distintas entre sí, creadas a raíz de la Partición de 1947, cuando tuvo lugar la mayor migración en la historia del subcontinente indio. Los personajes de esta historia, una familia de inmigrantes bengalíes en Delhi, conforman un elenco variado, en su mayoría femenino.
  • El viajero de medianoche, Sayd Bahaudin Majruh, Sufi, 2002
La obra mayor de Sayd Bahaudin- nacido en Afganistan y asesinado en un campo de refugiados en Paquistán- son dos libros-espejos, El viajero de medianoche y La risa de los amantes. Inéditos durante mucho tiempo y compuestos en su lengua nativa, el pastú, el esplendor de su escritura ha traspasado, al fin, todas las fronteras. Tan buen narrador como peta, el autor de este texto sueña con el presente y el futuro de un país imaginario amenazado por inquietantes quimeras. el poder, la intolerancia, el miedo, el olvido… Comenzando antes de la invasión de su país por los soviéticos en 1979 y acabado justo antes de la subida al poder de los talibanes, el texto se revela como una mirada singularmente profética. La forma del libro es la de un inmenso cuento poético en el que brilla de página en página una música turbadora con una presencia constante. Y esta presencia tiene nombres: la belleza, el amor, el arte, la conciencia de nosostros mismos.
  • Vals con Bashir, Ari Folman, David Polonsky, Salamandra, 2009
Beirut, septiembre de 1982. Mientras las tropas israelíes acordonan la zona, las milicias cristianas entran en los campos de refugiados de Sabra y Chatila y perpetran la masacre de cientos, si no miles, de palestinos. Ari Folman, autor de este libro, fue uno de aquellos soldados israelíes, y durante más de veinte años no logró recordar nada del horror de aquella noche ni de las semanas siguientes.
Sin embargo, el sueño recurrente e inquietante de un amigo lo motiva para buscar la verdad sobre la guerra del Líbano y encontrar respuesta a una pregunta crucial: ¿qué hizo él durante las horas de aquella despiadada matanza?
Desafiando la amnesia colectiva de sus amigos y camaradas de armas, Folman, con dolorosa franqueza, va uniendo las piezas del macabro puzle y su participación en el mismo. Gradualmente, su mente en blanco se va poblando de escenas de combate y patrullaje, sufrimiento y muerte, tan terribles como vívidas alucinaciones.
El resultado es una apasionante reconstrucción de una experiencia olvidada, una sagaz indagación sobre lo escurridizo y variable de la memoria, y, por encima de todo, una valiente denuncia del sinsentido de todas las guerras. Marcadamente original tanto en forma como en enfoque, Vals con Bashir constituye uno de los testimonios más lúcidos y sobrecogedores sobre hechos de guerra.
[Fuente: http://www.casadellibro.com: textos e imágenes]
Esta entrada fue publicada en Curso 2011-2012, El placer de leer, Información general. Guarda el enlace permanente.

2 respuestas a Libros refugiados (y II)

  1. lclpilar dijo:

    ¡Lo compartimos en el blog de 4º!
    ¡Gracias, Carmen!

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